Entrenamiento a la hora del almuerzo

No tener suficiente tiempo para entrenar es una de las excusas más populares que damos para no hacerlo regularmente. Con el ajetreo diario, los viajes al trabajo, el cuidado de los niños, cocinar y todas las demás cosas que hacemos todos los días, es válido decir que es una muy buena excusa, pero sigue siendo eso, una excusa.

mujer saltando la soga

Ejercitar en forma regular supone una lista enorme de beneficios para la salud, desde controlar el peso y combatir enfermedades, hasta aumentar la energía y tanto más. Por eso muchos de nosotros, en BPI Sports, optamos por almorzar en el horario de almuerzo para tener algún momento para ejercitar en nuestro día, para desarrollar buenos hábitos y mantenernos en la buena senda. Así que ¿cuál es la mejor forma de prepararse para un entrenamiento en el horario de almuerzo y cómo se hace para aprovechar esa hora al máximo?

Prepárate la noche anterior:

Sí, es un consejo obvio, pero si no lo sigues y te olvidas algo, cinco días de entrenamiento pueden terminar siendo dos. A la mañana uno está demasiado ocupado para perder tiempo buscando la ropa de gimnasia, los auriculares o la toalla. Arma un bolso con todo lo que necesitas para tu entrenamiento en horario de almuerzo la noche anterior. Incluye tu ropa, zapatillas, música, el bocadillo para antes de entrenar (por ejemplo una Best Protein Bar™), desodorante, botella de agua, etc.

Lleva tu propio almuerzo:

Preparar comidas en casa para llevar te ahorra tiempo que puedes usar entrenando. Además, preparar tu propio almuerzo significa que puedes controlar más de cerca tus macronutrientes, especialmente si tienes un régimen de entrenamiento estricto. Por ejemplo, si sabes que tu entrenamiento a la hora de almuerzo se enfocará especialmente en un entrenamiento de fuerza, puedes llevar una cantidad adecuada de proteínas para contribuir a la recuperación. Es posible que no tengas esas opciones disponibles si pides comida o sales a comer en algún lugar, y las comidas preparadas en casa por lo general son mucho más sanas que las de los restaurantes locales.

preparación de comidas

Redefine tu hora de almuerzo:

Después de ir al gimnasio algunas veces en tu hora de almuerzo notarás que hay momentos en los que hay más gente que en otros. Por ejemplo, es probable que el mediodía sea más complicado que las 12:30 o 1 p. m. Averigua cuál es el mejor momento para ti y si es dentro de tu horario de almuerzo. Por lo general el período es entre las 12 y las 1:30 p.m., aproximadamente. Si trabajas en una empresa más pequeña, consulta con tu jefe o supervisor si puedes almorzar antes o después, porque puede ser que te convenga ir a las 11 a. m. o 2 p. m. ¡No se pierde nada con preguntar!

Ten un plan de entrenamiento:

Si sabes qué parte de tu cuerpo ejercitarás en un día en particular, es más fácil comenzar para aprovechar al máximo el tiempo de entrenamiento. Por ejemplo, si el lunes es el día para ejercitar piernas, ya sabes lo que debes hacer apenas entras. No pierdes tu tiempo pensando en qué sigue, paseando, conversando con la gente. Tienes un objetivo en mente y es que vas a ejercitar tus piernas. Si estás probando ejercicios nuevos, mira video de entrenamiento y lee algo cuando estás en casa, para que cuando estés en el gimnasio sepas qué hacer y no pierdas tiempo tratando de ver cómo funcionan las máquinas.

Peinado y maquillaje:

Si no puedes ducharte, trata de que tu peinado y tu maquillaje sean sencillos. Usa una cola de caballo o una trenza, o hasta el cabello suelto, ya que siempre puedes recogértelo por un rato mientras ejercitas. También puedes probar con el champú seco, toallitas húmedas y un brillo labial para verte un poco más acicalada. No uses maquillaje muy evidente, bases densas que pueden bloquear tu piel ni joyas pesadas que te pueden robar tiempo si te las tienes que quitar y colocar.