Es lo que todos queremos, ¿cierto? Descubre qué estás haciendo mal para así sacarle el máximo provecho a tus entrenamientos.

  1. Sobreentrenamiento: esto ocurre cuando le sobreexiges a tu cuerpo más allá de sus límites, y no le das suficiente tiempo para recuperarse rápido y estar preparado para el siguiente entrenamiento. Si estás dando el 100% en tus entrenamientos, y te estancaste, o no estás viendo un aumento en tus músculos, es posible que estés sobreentrenando.Solución: ajusta tu programa de entrenamiento para permitirle a tu cuerpo recuperarse entre un entrenamiento y otro. Asegúrate de tomar proteína, y BCAA para facilitar la recuperación.
  2. Entrenamiento insuficiente: esto puede ocurrir de dos maneras. La primera es que quizás no estás yendo al gimnasio con la frecuencia suficiente. No vas a obtener los resultados que quieres si vas al gimnasio dos veces a la semana. Debes ir al gimnasio suficientes veces a la semana para asegurarte de hacer progresos. La segunda manera es que el nivel de intensidad no es suficiente. Si vas al gimnasio 5 días a la semana, pero solo pones el 60% de tu parte... ¡te estás engañando y perdiendo un 40% de logros!Solución: concéntrate en la frecuencia y la intensidad. Es decir, asegúrate de que tu programa de entrenamiento dé los resultados que buscas, y concéntrate en dar el 100% en cada ejercicio y repetición.
  3. Dormir: si no duermes lo suficiente, tu cuerpo no se adaptará. Tus músculos literalmente crecen mientras duermes. Ponte un objetivo de 7-9 horas por noche. Otro aspecto que debes considerar es que sin un descanso apropiado, no tendrás la fuerza suficiente para ir al gimnasio y entrenar duro al siguiente día.Solución: crea un entorno tranquilo para dormir. Apaga tus dispositivos (teléfono, televisor, etc.) al menos 45 minutos antes de irte a dormir. Duerme por la misma cantidad de tiempo toda la semana.
  4. Dieta: no hay necesidad de profundizar en este punto. O estás comiendo saludable, o no.Solución: proteínas magras, vegetales, productos integrales y mucha agua.
  5. Uso de suplementos: si estás entrenando en serio, entonces necesitas usar los suplementos apropiados. Tampoco elijas los suplementos más baratos, ya que muchos de los más baratos contienen muchos ingredientes poco saludables para darles un buen sabor. Asegúrate de usar suplementos que te ayuden a lograr tus metas.Solución: como mínimo, toma una fórmula preentrenamiento, una fórmula posentrenamiento, BCAA y proteína de alta calidad.
  6. Dedicación: vivimos en un mundo de querer cosas, y quererlas de inmediato. Eso no sucede con el entrenamiento. El entrenamiento es un estilo de vida. No puedes rendirte porque no tienes paciencia.Solución: sigue tu plan de entrenamiento implacablemente. Aprende a notar los logros más pequeños: puede que no tengas un abdomen definido (aún), ¡pero has estado yendo al gimnasio 5 días a la semana por 2 meses!

La clave para evaluar tu entrenamiento es la honestidad. Si no estás obteniendo los resultados que quieres, revisa esta lista, y mírate al espejo y pregúntate si estás poniendo de tu parte. Y cuando identifiques el eslabón perdido, ¡toma el control y hazlo posible!