Del 6 al 13 de marzo se celebra en Estados Unidos la Semana de concientización sobre trastornos del sueño. Por eso, desde BPI Sports, queremos compartir contigo algunos estudios e investigaciones y la relación que hay entre el sueño y la posibilidad de perder peso.

En BPI Sports siempre conversamos sobre las metas de entrenamiento, el uso de suplementos, nutrición y la vida sana en general. Dormir bien de noche es parte de la ecuación para una vida sana. Así que empecemos con la celebración de una feliz semana del sueño.

¿Cuántas horas necesitas dormir?

¿Cuánto crees que necesitas dormir? Ocho horas por noche suele ser la norma general. Pero las necesidades de sueño varían según la edad, el estilo de vida de la persona, y su estado de salud. Por ejemplo, los recién nacidos necesitan dormir entre 14 y 17 horas por día. Los adolescentes necesitan de 8 a 10 horas. Los adultos mayores de 24 años necesitan entre 7 y 9 horas de sueño por noche, según cada uno. Para saber cuántas horas de sueño necesitas, hazte estas preguntas:

  • ¿Durante el día soy productivo?
  • ¿Tengo algún problema de salud, como sobrepeso?
  • ¿Dependo de la cafeína/bebidas energizantes para soportar el día?
  • ¿Tengo algún problema para dormir, como pesadillas, insomnio, apnea del sueño o ronquidos?

¿De qué manera incide tu sueño en tu dieta?

Según estudios que hizo el Dr. Van Cauter, la gente que no duerme suficiente tiene más probabilidades de un mayor apetito porque caen sus niveles de leptina (la hormona que regula el apetito). Además, los efectos psicológicos de la fatiga, el sueño y el hambre son similares, así que si te sientes somnoliento es posible que ataques la heladera en lugar de la cama. ¿Puedes decir que "subes de peso fácilmente"?

Annals of internal Medicine publicó un estudio en el que se indicaron diferentes horarios de sueño a personas a dieta. De los que descansaban bien, la mitad del peso que perdían era grasa. Pero cuando las personas a dieta dormían poco, también se reducía a la mitad su pérdida de grasa, aunque la dieta fuera la misma que la del otro grupo. Sentían más hambre, menos sensación de saciedad después de comer, y no tenían energía para ejercitarse. En general, el grupo de personas a dieta que no durmió bien perdió un 55 % menos de grasa que sus contrapartes bien descansados.

La falta de sueño también modifica las células grasas. Un grupo de investigadores de la Universidad de Chicago analizó qué le ocurría a la gente que dormía mal durante cuatro días. Lo llamaron "atontamiento metabólico", que significa que tu organismo no puede procesar la insulina correctamente. ¿Y qué relación tiene esto con subir de peso? Cuando la insulina funciona correctamente, las células de grasa eliminan los ácidos grasos y lípidos del torrente sanguíneo para evitar que se acumulen. Pero cuando uno se vuelve más resistente a la insulina, las grasas circulan por la sangre y bombean más insulina. En algún momento ese exceso termina acumulando grasa en todos los lugares que no debe. Esto genera sobrepeso y podría ocasionar diabetes.

¿De qué manera la falta de sueño incide en los antojos?

Te habrás dado cuenta de que perder peso no se trata únicamente de tener fuerza de voluntad. De hecho, quienes controlan tu hambre son dos hormonas que se llaman leptina y ghrelina. Tus células grasas producen leptina. Cuanta menos produces, más vacío se siente tu estómago. Cuanta más ghrelina produces, más estimulas tu apetito, lo que a su vez reduce la cantidad de calorías que quemas y aumenta la cantidad de grasa que almacenas.

Cuando duermes mal, es casi imposible controlar estas dos hormonas. Según el Journal of Clinical Endocrinoloy and Metabolism, dormir menos de seis horas por día despierta el área de tu cerebro que aumenta tu necesidad de comida, al mismo tiempo que deprime la leptina y estimula la ghrelina. Además, los científicos descubrieron que si no duermes suficiente se elevan tus niveles de cortisol. El cortisol es la hormona del estrés asociada a la incorporación de grasa. Y se pone aun peor. Una combinación de ghrelina y falta de cortisol en partes de tu cerebro que te hacen sentir satisfecho después de una comida harán que te sientas hambriento aun después de haber comido.

Como puedes ver, si duermes poco, tu cuerpo paga el precio. Así que sé amable contigo y trata de dormir lo suficiente para beneficiarte.

Para obtener más información acerca de la Semana de Concientización sobre Trastornos del Sueño, visita https://www.facebook.com/nationalsleepfoundation/