James Grage

Para la mayoría de las personas, un día en la oficina significa comprar una taza de café en el camino y luego sentarse frente a la computadora durante ocho horas en la tediosa rutina de los trabajos de 9 a 5. Pero no para James Grage, cofundador y vicepresidente de BPI Sports.

Abdominales de James Grage

"Llego a la oficina a las 8:00 a.m. y voy al gimnasio para hacer 45 de ejercicio cardiovascular", dice y aclara que el gimnasio está ubicado dentro de las oficinas centrales de su compañía en Fort Lauderdale.

"Cuando colaboraste a iniciar una de las compañías de suplementos más grandes del mundo, lo más lógico es tener una de las herramientas del rubro, un lugar para entrenar in situ. Aquí hacemos lo que predicamos", explica Grage, de 39 años. "En BPI tenemos una cultura orientada hacia el entrenamiento".

Casi termina antes de comenzar

Si a James Grage alguien le hubiera preguntado veinte años atrás si sería el copropietario de una compañía de suplementos en Florida, él hubiera pensado que tomó demasiados cócteles durante el almuerzo.

En ese momento, vivía en California y trabajaba como entrenador personal. Después de que un miembro del gimnasio donde trabajaba lo alentara, Grage entró en una competencia de fisicoculturismo. El principiante se ubicó en el tercer puesto y cinco meses después obtuvo el segundo lugar. Parecía que la progresión natural le daría su primera victoria amateur muy pronto, pero un grave accidente automovilístico estropeó todos esos planes.

"Me quebré cada hueso importante en mi cuerpo y fue un desastre", recuerda. "Estaba postrado en una cama, hospitalizado durante un mes y pasé a pesar de 190 a 139 libras".

Los médicos le dijeron a Grage que se olvidara del entrenamiento. Pero a pesar de todo lo que le decían, nada le impediría al menos intentarlo. "Mi talento comenzó a regresar y decidí que quería hacer más en la industria", cuenta.

Un pie en la puerta

Para el año 2000, James Grage había pasado de luchar para salir de la cama a encontrarse de nuevo en el gimnasio, no obstante, con un nivel de intensidad muy diferente al que estaba acostumbrado. Pero comenzó a programar para su futuro las cosas que parecían imposible poco tiempo atrás.

Asistió a la feria comercial Expo West en Anaheim, California buscando un trabajo en la industria de la nutrición deportiva. Consiguió un trabajo como representante de ventas y se sintió cómodo nuevamente. Pero estaba limitado físicamente en cuanto a lo que podía hacer en el gimnasio debido a sus lesiones. Solo después de mucho reflexionar tuvo una revelación.

"En 2004, me enfermé por reprimirme", expresa. "Entrené más, aunque era extremadamente doloroso y (casi) me mata. Recuerdo estar acostado en el piso entre serie y serie, pero aún así seguía haciéndolo".

James Grage

Grage había trabajado tanto para recuperarse y estar en excelente forma que se sintió seguro para ponerse de nuevo el traje de baño de competición. "No se trataba de competir", dice ahora mirando hacia atrás, "sino de desafiarme a mí mismo".

Ganó en su clase y la general y luego puso su nombre en la corona de NPC Southern States. "Bueno, gané en mi clase, pero no la general", dice con una sonrisa.

El cielo es el límite

Con la sed de competencia saciada, James Grage comenzó a concentrarse en el negocio. En 2009, él y su mejor amigo se asociaron y formaron BPI Sports.

En tan solo unos pocos años, BPI llegó adonde muchas compañías solo sueñan con llegar. Grage atribuye el éxito a la comunicación abierta entre él y su socio comercial y, además, a las otras partes de su equipo. Grage no usa la palabra "empleado".

Almuerzo

Luego de hacer sus ejercicios cardiovasculares temprano en la mañana, ducharse y comer su primera de seis o siete comidas, James Grage hace su recorrido y se reúne con los diferentes departamentos de comercialización. "Tenemos un excelente ambiente de oficina, aquí las personas son proactivas y tienen pasión por lo que hacen", manifiesta. A las 2:00 p. m., Grage está de regreso en el gimnasio para entrenar por segunda vez. "Debo equilibrar mi tiempo", dice. No espero poder hacer todo sin que me interrumpan. Los negocios están primero".

Una sesión de levantamiento de pesas de alta intensidad durante 40 minutos mantiene a Grage en excelente estado. Una vez que completa una serie, pasa de inmediato a una movimiento con base cardiovascular, como saltar la cuerda. "Si te detienes, arruinas el impulso", explica. "Esto también me ayuda a quemar más calorías".

Pero una vez que completó su entrenamiento, Grage vuelve al trabajo y a sus compañeros de equipo.

"Es una caos controlado", bromea Grage. "Del lado de comercialización es interminable y siempre estamos viendo las ferias comerciales, tales como las exposiciones Olympia y Arnold Classic".

Press de pecho de James Grage

Arremangarse

A través de sus experiencias, James Grage aprendió invaluables lecciones de vida, y ya no da nada por sentado.

Recuerda vívidamente los días en que salía a trabajar bien temprano en la mañana y todavía no había amanecido, y que trabajaba tantas horas que cuando regresaba a casa ya había anochecido. En ese entonces, él trabajaba para una compañía ubicada a 40 millas y solía ir al trabajo en su motocicleta hasta que se la robaron, y solo le quedó una bicicleta de montañismo para ir al trabajo. Esa misma ética trabajadora le dio muchas victorias a BPI Sports.

Alrededor de las 5:00 p. m., el Sr. Grage termina su día sabiendo que mañana tiene "tan solo otro día en la oficina" por delante.

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