día de descanso

Puede que creas que el secreto para tener más fuerza es simplemente entrenar más duro, pero de hecho, el descanso es igual de importante, si no lo más importante. El entrenamiento intenso condiciona a tus músculos para que se adapten constantemente a un mayor esfuerzo, pero son tus días de descanso los que en verdad aumentan tu fuerza. Como probablemente ya sepas, el entrenamiento causa rasgaduras microscópicas en el tejido muscular. Tomarse un día de descanso le permite a tu cuerpo reparar este daño y, en el proceso, hacer que tus músculos se vuelvan más grandes y fuertes. De esa manera, la próxima vez que vayas al gimnasio, estarán mejor preparados para hacer frente a más peso o una cantidad mayor de series y repeticiones.

Ahora bien, si eres una rata de gimnasio, la idea de descansar un día puede parecerte horrible. Confía en nosotros, el exceso de entrenamiento te hará mucho más daño que un día de descanso.

El sobreentrenamiento ocurre cuando sobreexiges a tu cuerpo con entrenamiento (pesas o ejercicios cardiovasculares) en repetidas ocasiones hasta el punto en que el descanso ya no es suficiente para la recuperación. Algunos signos de sobreentrenamiento son los cambios de humor, insomnio, depresión, pérdida del deseo de entrenar y fatiga permanente. Cuando tu cuerpo llegue a este estado, probablemente tengas una meseta en el rendimiento, estés más susceptible a las lesiones y almacenes menos glicógeno, por lo que lucirás desganado.

¿Cuál es el tratamiento para el sobreentrenamiento? Lo adivinaste, ¡descansar! La cantidad adecuada de descanso varía de una persona a otra y depende de la genética, el estilo de vida y los factores ambientales. Obviamente que la intensidad del entrenamiento también influye. Si no te exigiste demasiado, pero todavía sientes dolor, piensa en pasar tu día de descanso haciendo una actividad de recuperación como yoga o un ejercicio cardiovascular de bajo impacto como nadar o andar en bicicleta. Mantenerse activo aumentará el flujo sanguíneo a tus músculos, lo que facilita la reparación y el desarrollo. Si estás exhausto, por otra parte, no te sientas culpable por pasarla bien y no hacer absolutamente nada.

El mejor consejo es escuchar a tu cuerpo.

Hay otra maneras universales de ayudar a tu cuerpo a recuperarse. La más obvia es dormir más y mejor. Esto aumentará los niveles de hormona del crecimiento y reducirá los niveles de cortisol (la hormona del estrés). Luego, ¡consume frutas y verduras! Intenta incorporar tantos colores como puedas, incluyendo una dosis saludable de alimentos ricos en antioxidantes, macronutrientes y vitaminas, además de tus macronutrientes habituales. No escatimes en grasas tampoco. Las grasas saludables ayudan en el crecimiento celular, optimizan la absorción de nutrientes y vitaminas y son una excelente fuente de energía.

Por último, usa suplementos de gran calidad para evitar la descomposición de proteínas (músculos). Cuando te quedas sin energía (como cuando estás en la mitad de un ejercicio riguroso), tu cuerpo busca cualquier fuente de energía que pueda encontrar. Si bien todos quisiéramos que utilizara la grasa acumulada, lamentablemente comienza por descomponer masa muscular. Los suplementos como Best BCAA Shredded™ y Whey HD™ aportan los aminoácidos que tu cuerpo necesita no solo para evitar la destrucción muscular sino para desarrollar y mantener los músculos que ya has desarrollado con tanto esfuerzo.