conexión entre mente y cuerpo

A menudo, lo que más afecta tu conducta es lo que pasa por tu cabeza. Muchas personas creen que el entrenamiento con pesas es puramente físico, en especial en comparación con el yoga, pero la verdad es que involucra numerosos aspectos psicológicos. Dominar el arte de la conexión entre la mente y los músculo es clave para aprovechar al máximo cada entrenamiento.

¿Qué es la conexión entre la mente y los músculos?

Todo lo que tu cuerpo hace está controlado por el cerebro, que obviamente incluye tus músculos. Para crear una contracción muscular, se envía una señal desde el cerebro al músculo que le indica que se contraiga. Al mismo tiempo, tu cerebro libera un neurotransmisor químico llamado acetilcolina. Este químico cruza las sinapsis entre los nervios y el músculo para unirse a los receptores en las fibras musculares, causando una contracción.

Durante esta comunicación, tu mente y tu músculo se conectan. Cuanto mejor sea la comunicación, más fibras musculares se captarán. Cuantas más fibras captes, mejor será la calidad de la contracción y más efectivo será tu entrenamiento.

¿Cómo incide la conexión entre la mente y los músculos en mi entrenamiento?

Cuando mueves un peso, funcionan motores primarios y secundarios en el entrenamiento. El motor primario es el músculo en el cual te concentras. Los motores secundarios son los músculos que respaldan al motor primario. Por ejemplo, durante un press de pecho en el banco, el motor primario es el pectoralis mayor y los motores secundarios son los tríceps y los deltoides.

La conexión entre la mente y los músculos te ayuda a maximizar la fuerza colocada en el motor primario para maximizar las ganancias. Mientras muchas personas se jactan del peso que pueden mover, en lo que realmente necesitas concentrarte es en cuanto trabajo realizan determinados músculos. Tus músculos no crecen porque muevas peso hacia arriba y hacia abajo. Crecen porque se ven obligados a contraerse al actuar sobre el peso.

Volvamos al press de banco como ejemplo. Es posible que puedas levantar 250 lb, pero sin conexión entre la mente y los músculos, tus tríceps y deltoides están empujando mucho de ese peso. En lugar de las 250 lb completas, tu pectoralis mayor solo puede soportar 60% del peso, o 150 lb.

Elimina tu ego de la ecuación, baja el peso y concéntrate más en tu conexión entre la mente y los músculos. Si reduce el peso a 220 lb. pero haz que trabaje tu pecho para que soporte el 80% de la carga y en realidad estarás levantando 176 lb.; más de lo que estabas levantando.

Para obtener un desarrollo importante, debes aprender a hacer que cada repetición cuente. Esto comienza al entrenar tu cerebro para que se comunique adecuadamente con tus músculos. Diferenciar entre realizar 10 repeticiones y realmente hacer repeticiones 10. Cada repetición que no sientes en el músculo deseado es una repetición desperdiciada.

¿Cómo mejoro la conexión entre la mente y los músculos?

Mantenerse concentrado en el gimnasio no siempre es fácil. Actualmente, los gimnasios están repletos de distracciones: tocan música a todo volumen, están llenos de televisores, están abarrotados de gente. Y eso ni siquiera incluye la distracción más grande de todas, dentro del bolsillo: el teléfono.

Establecer una conexión fuerte entre la mente y los músculos puede ayudar. Además, la habilidad mental de bloquear las distracciones externas mejorarán tu rendimiento. A continuación se encuentran cuatro consejos que te ayudan a desarrollar y mejorar la comunicación neuromuscular:

  1. Deja tu ego de lado: no te obsesiones con levantar más peso. En su lugar, concéntrate en la calidad de cada repetición.
  2. Precalentamiento: comienza tu entrenamiento con unas pocas series de precalentamiento. Cierra los ojos, concéntrate el determinados músculos y sácale jugo a las 15-20 repeticiones con poco peso. Haz una pausa al llegar a la máxima contracción.
  3. Reduce la velocidad: usando un peso inferior al normal, tómate de 4 a 5 segundos para la parte concéntrica y para la excéntrica del movimiento. Haz una pausa al llegar a la máxima contracción.
  4. Flexionar: es posible que hayas visto a personas hacer esto, y pensaste que era todo un espectáculo. En realidad, flexionar los músculos que están trabajando entre las series envía sangre adicional hacia los músculos, aumentándolos aún más. Eres más consciente de tus músculos cuando están completamente inflados, lo que hace que sean más fáciles de trabajar mentalmente.

FUENTE:
Bodybuilding.com