consejos para peparar alimentos

Si aún no te preparas tu propia comida, ha llegado el momento de hacerlo. La nutrición es uno de los aspectos más importantes, o quizás el fundamental, en la pérdida de peso y el desarrollo muscular. Cuando comienzas a aplicar en tu nutrición la misma disciplina que aplicas en el gimnasio, los resultados son asombrosos. Prepararse la propia comida es la mejor manera de implementar este nivel de disciplina. Es la fórmula perfecta para consumir comidas nutritivas, incluso cuando tienes poco tiempo para comer o estás exhausto después de todo un día. Es preferible que te esfuerces más ahora porque, a largo plazo, eso te permitirá ahorrar tiempo y dinero. Además, evitará que te sientas enojado por el hambre y que salga a relucir ese lado oscuro que te empujará al mal camino promediando la semana (es decir, a las tiendas de comida rápida y comida para llevar).

Elige un día

El primer paso es designar un día específico para la preparación de tus comidas. Es importante que respetes ese día todas las semanas. El domingo suele ser el día elegido por la mayoría porque es cuando más tiempo se tiene y además, dedicar este día a la preparación de la comida deja libre el resto del fin de semana para otros planes. Pero si no te gusta la idea de pasar toda una tarde cocinando, puedes dividir esta tarea en dos días. Tal como ocurre con el resto de las cosas, prepararse la comida tiene que ser algo llevadero para que no dejes de hacerlo. Si el primer día que dedicas a cocinar es el domingo, elige el miércoles como el segundo y únicamente prepara comida suficiente para los siguientes 3 a 4 días en cada oportunidad. Si te organizas de esta manera, también podrás repartir las compras en varios días y asegurarte de tener comida fresca en todo momento.

Elabora un plan

Una vez que hayas designado un día o más de uno, elabora un plan en el que incluyas la compra de alimentos y cada una de las comidas que debes preparar. ¿Prepararás el desayuno, el almuerzo y la cena para cada día? ¿Necesitas ajustar el consumo de macronutrientes ciertos días debido a tu entrenamiento? Hacer una lista de lo que comerás cada día te ayudará a hacer las compras y te facilitará la preparación de las comidas. Y para facilitar aun más las cosas, te conviene buscar recetas que tengan ingredientes en común. Por ejemplo, la espinaca se puede usar para hacer una ensalada y para añadir color a tus bollos de clara de huevo.

N.T.C.T.

¡No Te Compliques, Tonto! (Solo para que quede claro, esto es solo una manera de decir. En realidad, creemos que eres muy inteligente.) Prepararte la comida para toda la semana ya es lo suficientemente complicado, así que no te compliques aún más poniéndote en el rol de un superchef que está participando en un casting para un programa de cocina de horario central. Puedes variar, pero elige siempre comidas fáciles de preparar que puedan guardarse en un recipiente de plástico hermético. Algunos de los alimentos ricos en proteínas que puedes comer son huevos duros, pavo molido y pechugas de pollo. Si hablamos de vegetales y almidones saludables, lo ideal es prepararlos en grandes cantidades para alternarlos a modo de guarnición durante la semana. Los espárragos, la calabaza, el brócoli, el coliflor y los coles de Bruselas son vegetales que puedes condimentar con aceite de oliva y especias, asarlos en el horno y dividirlos en porciones fácilmente. La quinoa, el arroz integral y las papas dulces son alimentos igualmente prácticos.

Mantén tus papilas gustativas en vilo

Si odias la idea de comer lo mismo todos los días, usa tu creatividad con los aderezos: el pollo con vegetales puede convertirse en un plato totalmente diferente si usas variedad de salsas. ¡Es como si comieras un salteado estilo chino, comida mexicana y comida italiana en una misma semana!

Pon a funcionar tus electrodomésticos

Si decides dividir la preparación de tus comidas en dos días y el segundo de ellos es un día laboral, una olla de cocción lenta puede ser tu mejor aliada. Busca recetas saludables, como pollo en hebras con ají picante, prepara todos los ingredientes por la noche y luego, a la mañana siguiente, puedes disponerlos para una cocción lenta ¡y salir! Esta es otra manera de aprovechar el tiempo para preparar comidas saludables sin dejar de ir a tu trabajo.

Invierte en tu éxito

recipientes de plástico herméticos

¡No permitas que tus impecables comidas caseras se echen a perder! Compra una conservadora o bolsas térmicas para comida, especialmente si decides preparar el desayuno, el almuerzo y la cena para cada día de la semana. Esto te ayudará a organizar tus viandas y te restará preocupaciones al momento de salir. Además, no tendrás necesidad de pelear por un espacio en el refrigerador de la oficina. Lo mismo ocurre con los recipientes. Compra recipientes de plástico libres de BPA, o frascos de vidrio herméticos y bolsas plásticas, según el tipo de comida que quieras guardar. Si tienes pensado calentar tus comidas en la oficina, verifica que los recipientes sean aptos para microondas.

Guarda un poco para después

Si decides preparar todas las comidas en un día y quieres congelar algunas de ellas, aquí te contamos algunos truquitos útiles. Congela porciones individuales en lugar de la comida completa (por ejemplo, si tienes un pan de carne), de modo que puedas descongelar únicamente lo que vas a comer. Congela las sopas y los guisados en bolsas plásticas, aplanadas tanto como sea posible para ahorrar espacio. Usa bolsas/envases antihumedad para minimizar las quemaduras propias de la congelación. Coloca en todo lo que guardes una etiqueta con la fecha de elaboración o la de vencimiento para saber cuándo debes comer cada cosa. Por último, configura recordatorios en tu teléfono para saber cuáles son las comidas que debes llevar contigo y/o cuándo debes descongelar algo (demora unas 5 horas en el refrigerador).

Elabora un plan auxiliar

Llegar a ser un experto en la preparación de comidas caseras puede llevar algo de tiempo. Habrá mañanas en las que olvidarás tu conservadora y sentirás que la vida te está jugando otras cuantas malas pasadas. ¡Así que prepárate para lo inesperado! Tener a mano un frasco de Best Protein™ de BPI Sports puede evitar que languidezcas de hambre o, incluso peor, que recurras a la comida chatarra. Este batido proteico viene en diferentes sabores y puedes consumirlo como un desayuno rápido o como el bocadillo ideal.